Consejos para practicar la hospitalidad bíblica

La Biblia nos recuerda una y otra vez a hospedar. Aqui les presento 15 consejos para hacer de la hospitalidad a un ritmo habitual:

  1. Divida y distribuya su rutina de limpieza a quehaceres pequeños, sostenibles, y diarios (o posiblemente no más de 6 días cada semana si quiere un sábado semanal sin limpiar) para minimizar el estrés de una limpieza grande cada vez que lleguen otros.
  2. Recuerde – es más posible que los demás se sientan agradecidos por la invitación que obsesionados con lo que usted piensa que es un hogar desordenado. Y si ellos presten más atención a la presentación de su espacio o la comida, ese es un problema con sus corazones, no del suyo.
  3. Considere oportunidades para llevar la hospitalidad a otros si no puede invitar a otros a su hogar frecuentemente.
  4. Mantenga lo simple. Tal vez no pueda invitar un grupo a su hogar para una comida. ¿Qué tal invitar a una persona para un té o un café? Jesús alimentó multitudes de más de 4000 y 5000 con solo panes y pescados.
  5. Si está planeando antes, divida lo que necesita hacer en pasos pequeños y distribuirlos por la semana previa a la reunión.
  6. Prepare recetas probadas que sepas preparar.
  7. Considere recetas que no requieran mucho esfuerzo (como una comida entera horneada en una bandeja o en una olla de cocción lenta) que puedas preparar con anticipación, lo que te permitirá estar presente cuando haya invitados en vez de estar ocupado en la cocina todo el tiempo.
  8. Si está dentro de tus posibilidades, compra algunos alimentos preparados del supermercado.
  9. Práctica delegar tareas a los miembros de tu familia, cosas que sean capaces de hacer, y pregúntales con anticipación para que estén listos.
  10. Haz que los invitados compartan lo que quieran o comparte tus pedidos cuando te pregunten si pueden traer algo, especialmente si habrá un grupo más grande. ¡La mayoría de las personas no quieren presentarse con manos vacías y realmente quieren contribuir a la reunión!
  11. Comience con invitar personas que conoces bien. Mientras tu nivel de confianza aumenta, empiece a invitar personas que no conoces tan bien. La Biblia nos manda a hospedar unos a otros, incluso los extranjeros.
  12. Prepare lotes grandes y congele las sobras para que siempre tienes algo para ofrecer cuando suben oportunidades de mostrar tu amor.
  13. Desarrolle un horario para el día cuando otros vienen para que no te sientes estresado cuando ellos llegan.
  14. Piense en 3 temas de conversación que pueda discutir si te sientes nervioso por hospedar a otros. ¿Qué está pasando en su vida? ¿Cuál parte de su juventud o pasado te da curiosidad? ¿Cuales son sus esperanzas y sueños? ¡Está práctica podía ayudarte en cuidar por ellos más personalmente cuando están presentes!
  15. No te olvides a orar – antes, durante, y después de tu reunión. Siempre das toda la gracia a Dios.

“Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones.”
1 Pedro 4:9

“Compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad.”
Romans 12:13

“No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.”
Hebreos 13:2

¿Le gusta este contenido? Hannah es una dietista pediátrica con la meta de brindar a las familias conocimientos y estrategias para desarrollar estilos de vida saludables y relaciones positivas con la comida durante la infancia y la adolescencia.

En un mundo donde todos parecen tener una opinión sobre cómo lucir, qué comer y formas de hacer ejercicio, equilibrar la aceptación y la administración del cuerpo puede parecer una carga vertiginosa, pero el Creador de los cuerpos humanos y los alimentos ya ha proporcionado instrucciones infalibles e inmutables para abordar estas áreas y vivir una vida abundante.

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