6 maneras de promover la nutrición de su hijo y ayudale a desarollar una relación positiva con la comida

Hay mucha atención pública y paternal a la salud y nutrición infantil, y como una dietista pediátrica, pienso que promover la nutrición infantil es muy importante, pero no podemos hacerlo mientras aumentar los riesgos de desarrollar relaciones desordenadas con la comida, sus cuerpos, y el ejercicio. Aqui son seis maneras en que podemos ayudar a los niños a desarrollar hábitos saludables y relaciones positivas con la comida.

  1. Anima a los niños a comer comidas regulares y evitar patrones de comer irregulares. Saltar las comidas y meriendas es muy común. Los niños aprenden, incorrectamente, de los otros niños en la escuela, los adultos en sus vidas, y aun algunos profesionales médicos, que está bien, aun deseable, a pasar 4-5 horas sin comer. Generalmente, ayunar es inapropiado para controlar el peso en los niños y adolescentes porque ellos requieren nutrición adecuada para los periodos de crecimiento rápido que están experimentando. Desde una perspectiva de consejería, el riesgo de un niño desarrollar una relación negativa con la comida debido al ayuno intencional no vale la pena. En cambio, ofrece un patrón de alimentación estructurado de 3 comidas y 1-2 meriendas cada día, y nosotros, como los adultos en sus vidas, podemos hacer nuestro mejor esfuerzo para modelar este hábito positivo para ellos. Para más información, mira mi video de los beneficios de estructurar el horario alimentario de su hijo y lee este artículo de Kids Eat in Color (en inglés).
  2. Enseña a los niños a prestar atención a sus señales internas al hambre y la plenitud. Recomendaciones para los tamaños de porciones de comida pueden ser herramientas útiles, pero son inadecuadas cuando son usados solos. Nuestros cuerpos están dinámicos y habrá días en los que sentiremos más hambre o más lleno, y las porciones recomendadas pueden ser buenos puntos de partida, pero es posible que no estén precisas en reflejar las cantidades que nuestros cuerpos necesitan realmente estos días. Intenta mostrarles la escala de hambre y plenitud, y hablar de cómo nos ayuda a entender nuestros niveles de hambre y plenitud. Para más información, mire mi video apto para niños sobre está herramienta.
  3. Lo más frecuente que sea posible, disfruten de las comidas juntos como una familia. Por nombrar solo algunos beneficios, los niños que comen con sus familias con más frecuencia tienen más probabilidades de comer más frutas y verduras, experimentan menos síntomas depresivos y tienen menos probabilidades de participar en conductas alimentarias desordenadas. Las comidas pueden ser oportunidades valiosas para que los padres modelen conductas positivas a la hora de comer y fortalezcan los vínculos familiares. Al mismo tiempo, reconozco que no todo el mundo experimenta entornos domésticos saludables. Si es posible, como adulto en la casa, intente promover entornos familiares positivos a la hora de comer; esto lleva tiempo y pequeños pasos constantes si no es algo que ya se hace rutinariamente y si hay tensión relacional que debe resolverse. Conectarse con un apoyo de salud mental, como un terapeuta, sería excelente para esto. Algo que sugiero comenzar es establecer límites sobre lo que se menciona en la conversación: mantener los temas de discusión positivos para todos los presentes, minimizar las peleas y evitar las críticas (esto incluye temas como comer más, comer menos y avergonzar a los demás por su cuerpo). Otra idea es pensar en temas de conversación antes si su familia no está acostumbrada a interactuar juntos de manera positiva. Estas tarjetas con preguntas están diseñadas para adolescentes y adultos, pero también hay otras aptas para niños. También, puede encontrar listas gratuita de preguntas para las familias en la red. Escribelas en hojas de papel y todos pueden seleccionar por turnos.
  4. Ofrézcales oportunidades para disfrutar del movimiento. Yo prefiero usar la palabra “movimiento” más que “el ejercicio”, porque el ejercicio puede tener una connotación negativa para algunas personas, incluso los niños. Por otro lado, “el movimiento” es una categoría mucho más amplia y es más probable que acerque otras actividades – fuera de los deportes organizados o las clases de gimnasia – que sus hijos disfrutan. El movimiento no tiene qué ser una tarea pesada ni algo estresante para los cuerpos. Busque cosas que los niños puedan divertirse: caminar con el perro, bailar en la sala, salir para una búsqueda por tesoros en el parque, nadar en la piscina, montar la bicicleta, seguir un video de zumba o yoga para niños en YouTube, jugar a Pokémon Go en el centro comercial o simplemente caminar allí, pero con una billetera vacía. Cuando se trata de adolescentes, trato de recordarles que el movimiento ayuda a liberar el estrés y ellos pueden tener su tiempo frente al televisor mientras pedalean suavemente en una bicicleta estática, pero ese tiempo frente a la pantalla debe estar dentro de los límites que establezcan sus cuidadores. Por último, considere ideas que nosotros, como adultos, podemos hacer juntos con ellos. Los niños pueden percibir la doble moral de distancia, incluso desde una edad temprana. Abordar las modificaciones del estilo de vida desde una perspectiva que acerque a toda la familia ayuda a evitar que el niño se sienta excluido, hace que los cambios sean sostenibles y es beneficioso para la salud de todos: física, emocional, mental y espiritualmente.
  5. Promueve una auto-imagen saludable y una satisfacción corporal. Vivimos en un mundo donde los medios siempre están diciendo que nuestros cuerpos no están adecuados e intentando vendernos maneras para alcanzar cuerpos idealizados. Los niños en el primario están expuestos a estos mensajes y los niños son receptivos – están recogiendo estos mensajes. Aunque no podemos controlar los medios, nosotros, como los adultos en sus vidas, podemos enseñarles como valorar sus cuerpos. Practica con ellos lo que significa estar agradecidos por lo que nuestros cuerpos pueden hacer – piernas que pueden correr y jugar futbol, brazos que pueden abrazar, bocas que pueden sonreír e iluminar un cuarto. Enséñales que nuestros cuerpos son dinámicos y cambian con el paso del tiempo. Nuestros cuerpos son resilientes y pueden recuperarse de heridas y enfermedades, pero también, tenemos cuidarlos y tratarlos con delicadez – no somos máquinas robóticas. Hacer cambios de estilo de vida ayuda a fortalecer nuestros cuerpos – la meta final no debería ser alcanzar una imagen corporal específica cuando tantos factores incontrolables afectan los tamaños y formas de nuestros cuerpos. Y evita hablar del peso de nosotros, de ellos, o de cualquier otra persona. En vez de comentar sobre el peso o tamaño de alguien, felicitar una parte de su personalidad o su ropa. Finalmente, evita usar apodos para niños o adultos basados en su tamaño o forma física. Realmente, estos pueden dañar. Dejanos a cambiar la cultura de la dieta, criando una generación futura que respete su cuerpo y lo de los demás como los regalos que son.
  6. Ayúdalos a aprender a manejar el estrés de una manera saludable. Los cerebros de los niños y adolescentes no manejan el estrés de la misma manera que los cerebros de los adultos y, si seamos sinceros, ¡los adultos, también, tienen problemas manejar el estrés! Para comenzar, establece límites para que apaguen las pantallas al menos 30 minutos antes de dormir y ayudales a dormir al menos 8 horas de sueño de calidad cada noche. Es más fácil regular las emociones cuando dormimos lo suficiente y, si su hijo tiene dificultades para dormir, considere hablar con su pediatra para un remisión a un especialista en sueño. En segundo lugar, trabaja con sus hijos para desarrollar una caja de herramientas de estrategias a las que puedan recurrir cuando estén estresados. Como dietista pediátrica, reconozco que la comida tiene un componente emocional. Los alimentos no solo nos dan placer porque saben bien o están asociados con una celebración. En realidad, ciertos alimentos aumentan nuestros niveles de serotonina, nuestra “hormona de la felicidad”. Yo me preparo una taza de chocolate caliente a veces cuando estoy estresada. Sin embargo, depender únicamente de la comida para ayudarnos a sentirnos mejor cuando estamos estresados ​​no va a abordar la causa raíz del estrés. Del mismo modo, comer para contener o reprimir nuestras emociones o dejarnos sentir hambre como una forma de castigo o una manera de obtener el control no es productivo ni saludable. En lugar de eso, agregamos otras actividades relajantes a sus cajas de herramientas para ayudar a mejorar sus estados de ánimo: salir a caminar, jugar con una mascota, llorar con un familiar de confianza, pintar durante tiempo solo, ver un programa de televisión o rezar. Por último, no dude en comunicarse con terapeutas, consejeros escolares u otros expertos en la salud mental para obtener apoyo adicional, especialmente con desafíos complicados o de largo plazo.

¿Le gusta este contenido? Hannah es una dietista pediátrica con la meta de brindar a las familias conocimientos y estrategias para desarrollar estilos de vida saludables y relaciones positivas con la comida durante la infancia y la adolescencia. Un curso sobre la nutrición infantil, Bocados Balanceados, que pueda completar a su propio ritmo, ya está disponible en línea: https://themakerstable.thinkific.com/courses/bocados-balanceados

Fuentes de información:

  • American College of Pediatricians (2021). The Benefits of the Family Table. https://acpeds.org/position-statements/the-benefits-of-the-family-table 
  • Caldwell, A. R., Terhorst, L., Skidmore, E. R., & Bendixen, R. M. (2018). Is frequency of family meals associated with fruit and vegetable intake among preschoolers? A logistic regression analysis. Journal of human nutrition and dietetics : the official journal of the British Dietetic Association, 31(4), 505–512. https://doi.org/10.1111/jhn.12531
  • Delozier, A (2023). How to Talk to Your Kids About Weight & Health: A Parent’s Guide. Kids Eat in Color. https://kidseatincolor.com/how-to-talk-to-kids-about-weight-and-health/ 
  • Harrison, M. E., Norris, M. L., Obeid, N., Fu, M., Weinstangel, H., & Sampson, M. (2015). Systematic review of the effects of family meal frequency on psychosocial outcomes in youth. Canadian family physician Medecin de famille canadien, 61(2), e96–e106. 
  • Neumark-Sztainer D. (2005). Can we simultaneously work toward the prevention of obesity and eating disorders in children and adolescents?. The International journal of eating disorders, 38(3), 220–227. https://doi.org/10.1002/eat.20181 
  • Snuggs, S., & Harvey, K. (2023). Family Mealtimes: A Systematic Umbrella Review of Characteristics, Correlates, Outcomes and Interventions. Nutrients, 15(13), 2841. https://doi.org/10.3390/nu15132841 
  • Stabouli, S., Erdine, S., Suurorg, L., Jankauskienė, A., & Lurbe, E. (2021). Obesity and Eating Disorders in Children and Adolescents: The Bidirectional Link. Nutrients, 13(12), 4321. https://doi.org/10.3390/nu13124321

Consejos para practicar la hospitalidad bíblica

La Biblia nos recuerda una y otra vez a hospedar. Aqui les presento 15 consejos para hacer de la hospitalidad a un ritmo habitual:

  1. Divida y distribuya su rutina de limpieza a quehaceres pequeños, sostenibles, y diarios (o posiblemente no más de 6 días cada semana si quiere un sábado semanal sin limpiar) para minimizar el estrés de una limpieza grande cada vez que lleguen otros.
  2. Recuerde – es más posible que los demás se sientan agradecidos por la invitación que obsesionados con lo que usted piensa que es un hogar desordenado. Y si ellos presten más atención a la presentación de su espacio o la comida, ese es un problema con sus corazones, no del suyo.
  3. Considere oportunidades para llevar la hospitalidad a otros si no puede invitar a otros a su hogar frecuentemente.
  4. Mantenga lo simple. Tal vez no pueda invitar un grupo a su hogar para una comida. ¿Qué tal invitar a una persona para un té o un café? Jesús alimentó multitudes de más de 4000 y 5000 con solo panes y pescados.
  5. Si está planeando antes, divida lo que necesita hacer en pasos pequeños y distribuirlos por la semana previa a la reunión.
  6. Prepare recetas probadas que sepas preparar.
  7. Considere recetas que no requieran mucho esfuerzo (como una comida entera horneada en una bandeja o en una olla de cocción lenta) que puedas preparar con anticipación, lo que te permitirá estar presente cuando haya invitados en vez de estar ocupado en la cocina todo el tiempo.
  8. Si está dentro de tus posibilidades, compra algunos alimentos preparados del supermercado.
  9. Práctica delegar tareas a los miembros de tu familia, cosas que sean capaces de hacer, y pregúntales con anticipación para que estén listos.
  10. Haz que los invitados compartan lo que quieran o comparte tus pedidos cuando te pregunten si pueden traer algo, especialmente si habrá un grupo más grande. ¡La mayoría de las personas no quieren presentarse con manos vacías y realmente quieren contribuir a la reunión!
  11. Comience con invitar personas que conoces bien. Mientras tu nivel de confianza aumenta, empiece a invitar personas que no conoces tan bien. La Biblia nos manda a hospedar unos a otros, incluso los extranjeros.
  12. Prepare lotes grandes y congele las sobras para que siempre tienes algo para ofrecer cuando suben oportunidades de mostrar tu amor.
  13. Desarrolle un horario para el día cuando otros vienen para que no te sientes estresado cuando ellos llegan.
  14. Piense en 3 temas de conversación que pueda discutir si te sientes nervioso por hospedar a otros. ¿Qué está pasando en su vida? ¿Cuál parte de su juventud o pasado te da curiosidad? ¿Cuales son sus esperanzas y sueños? ¡Está práctica podía ayudarte en cuidar por ellos más personalmente cuando están presentes!
  15. No te olvides a orar – antes, durante, y después de tu reunión. Siempre das toda la gracia a Dios.

“Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones.”
1 Pedro 4:9

“Compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad.”
Romans 12:13

“No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.”
Hebreos 13:2

¿Le gusta este contenido? Hannah es una dietista pediátrica con la meta de brindar a las familias conocimientos y estrategias para desarrollar estilos de vida saludables y relaciones positivas con la comida durante la infancia y la adolescencia.

En un mundo donde todos parecen tener una opinión sobre cómo lucir, qué comer y formas de hacer ejercicio, equilibrar la aceptación y la administración del cuerpo puede parecer una carga vertiginosa, pero el Creador de los cuerpos humanos y los alimentos ya ha proporcionado instrucciones infalibles e inmutables para abordar estas áreas y vivir una vida abundante.

El curso completo de Hannah, a tu propio ritmo, está disponible en línea ahora: https://themakerstable.thinkific.com/courses/aseatatthetable. El objetivo de este curso autoguiado es equipar a los cristianos con un enfoque basado en la Biblia y la evidencia scientífica para abordar la aceptación y la administración del cuerpo, todo para la gloria de Dios.